10 Ejemplos de Falacias

Para que no caigas en estas trampas argumentativas y sepas reconocer cuando alguien trata de engañarte, te traemos estos ejemplos de falacias.

Una falacia es una mentira convincente, que utiliza una línea de pensamiento aparentemente lógico, pero fundamentalmente incorrecta.

Mejores ejemplos de falacias

1. Afirmación consecuente

En este tipo de falacia, se presenta un orden de pensamiento correcto con una conclusión correcta, por ejemplo: “Siempre que me dices que lleve paraguas, llueve”.

El error viene al invertir el orden de pensamiento, creyendo que la solución será la misma: “¡Siempre llueve cuando me dices que me lleve el paraguas!” 

Otros nombres que se le dan a esta falacia son los de “error recíproco” o “error converso”, pero se tratan del mismo principio.

2. Falacia ad hominem/veracundiam

Estas falacias, aunque no iguales, se basan en el mismo principio, que es concentrarse o atacar a la persona que emite la idea, no la idea propiamente.

En el caso de ad hominem, un enunciado se asume como falso basándose en la mala reputación de la persona: “No tiene estudios, seguro se equivoca”.

En ad veracundiam, es al revés, la buena fama o credibilidad de alguien se usa como argumento para demostrar fiabilidad: “Es doctor, sabe lo que dice”.

3. Falso dilema

Aquí, la persona que usa la falacia presenta a su víctima con un número limitado de posibilidades, negando la existencia de otras.

De esta manera, no importa la elección, uno siempre estará equivocado, pues la correcta no estaba dentro de las posibilidades.

Un ejemplo común sería el siguiente: “O estás con nosotros, o estás contra nosotros”, ignorando que se pueda estar en buenos términos con ambas partes.

4. El hombre de paja

Esta falacia busca tomar los argumentos u opiniones del contrario, ridiculizarlos y convertirlos en versiones empobrecidas de los mismos, y luego atacarlos.

Se busca crear una falsa superioridad, ya que los argumentos contrarios sonarán tontos, y se ignora el planteamiento del contrario.

Un ejemplo sería: “A los ecologistas les importan más los árboles que los niños que se mueren de hambre”.

5. Falacia ad populum

Falacia ad populum, parecida a ad hominem y ad verecundiam, se basa en la aprobación de terceros.

Se asume que, si un gran número de personas piensan de una manera determinada, ese pensamiento debe ser correcto.

Suele utilizarse para probar la calidad de un producto: “Si es un best seller, tiene que ser un buen libro.”

Ejemplos de Falacias
Las falacias son argumentos errados disfrazados de verdad

6. Alegato especial

De nuevo, esta falacia ataca al emisor de la idea, no a la idea, algo en lo que muchos engaños se fundamentan.

En este caso, el que usa esta falacia tacha al adversario, considerándolo incapaz de participar en el debate o haciendo ver que son necesarias cualidades que no posee.

Un ejemplo sería quien dice: “¿Y si pruebas a ajustar esa tuerca que está suelta?”, a lo que el falaz responde: “¿Tú qué sabrás? Las mujeres no saben de mecánica”. 

7. Argumento ad ignorantiam

Esta falacia utiliza la falta de pruebas o argumentos sólidos que desmientan o un verifiquen un argumento para justificar su veracidad o falsedad, a conveniencia.

Lo más irónico, es que esta falacia puede usarse para desmontarse a sí misma, ya que por concepto, funciona en ambos sentidos. 

Este sería un ejemplo:

“Nunca nadie ha podido demostrar que Dios no existe, por lo que debe existir”, y a la vez, “Nunca nadie ha podido demostrar que Dios existe, así que no existe”.

8. Generalización apresurada

Volviendo a los ejemplos de falacias populares que se valen de la visión de túnel, tenemos esta falacia que utiliza la falta de perspectiva a su favor.

Aquí, el que usa esta falacia se vale de los pocos datos que saltan a la vista al momento de tratar con una idea, sin detenerse a considerar otros factores.

Un ejemplo sería: “Este es el estadio más grande que he visto… ¡Debe ser el más grande de toda la ciudad!” 

9. Falacia ad logicam

¡Importante! Usar una falacia no significa que se esté necesariamente equivocado, y valerse de la presencia de estas para desmentir un argumento es una falacia.

Ejemplo de ello puede ser la falacia ad logicam, que pueden llegar a ser acertadas o no serlo.

Si volvemos al ejemplo anterior de la generalización apresurada, tenemos que, potencialmente y aunque su método sea incorrecto, la persona puede tener razón.

Decir “No conoces toda la ciudad, así que este estadio no es el más grande de la ciudad” es, de nuevo, sacar conclusiones apresuradas y poco precisas.

10. Falacia post hoc, ergo propter hoc

Esta falacia común utiliza el orden de sucesos como argumento, aunque estos no tengan una relación real.

Un ejemplo de una falacia post hoc, ergo propter hoc, podría ser: “Desde que comencé a salir con él, todo en mi vida se ha puesto de cabeza.”

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