10 Ejemplos de Conciliación de Conflictos

La conciliación de conflictos es un sistema a través del cual las partes involucradas en una situación deciden arreglar sus diferencias con la ayuda de un tercero neutral, que sirva como mediador. 

Por lo tanto, la última persona no toma partido hacia ningún argumento, sino que se convierte en la balanza imparcial que mediante la objetividad ayudará a encontrar una solución justa.

Este es un término que se utiliza mucho en el derecho, pues antes de llegar a instancias mayores es prudente intentar resolver los conflictos de una forma más práctica y rápida. A pesar de ello, un conciliador debe estar calificado, ya que de esa forma se garantizan resultados.

El término conciliar proviene del latín “conciliare”, que se relaciona con ajustar los ánimos de los que se enfrentan o contraponen. A continuación, algunos ejemplos de conciliación de conflictos para entender su esencia.

Ejemplos de conciliación de conflictos en temas legales 

1. Pago de deudas

Si existe una deuda económica pendiente, que con el pasar del tiempo no ha podido saldarse se pondría buscar ayuda para resolverlo por medio de este sistema de mediación y asistencia. 

En ese caso, el conciliador conversaría con las partes para acordar un plan de pago que se adapte a las necesidades del acreedor y que se ajuste a la realidad del deudor. Ello después de tomar en consideración la circunstancias, el tiempo de falta y las condiciones del trato que se hizo.

2. Restitución de bienes

Cuando un propietario alquila su inmueble espera que pasado el tiempo del contrato o tras el acuerdo de la finalización de este, se le haga entrega efectiva y total de la propiedad. Pero esto no sucede en todos los casos sin generar situaciones conflictivas. 

Al haber una persona que se rehúsa a dejar un inmueble ajeno podría haber una solicitud de intervención de personal calificado para ayudar a conciliar. 

En muchos casos, el resultado es dar un período de tiempo para que la persona abandone el sitio y se comprometa a devolver el acceso al dueño.

3. Fijación de pensión alimentaria

Los padres separados con hijos deben seguir en comunicación y cooperación por el bienestar de los pequeños. Pero la no colaboración de alguno de los progenitores tiende a traducirse en problemas.

Fijar un monto regular para la alimentación de los niños puede desencadenar una disconformidad que podría resolverse con asistencia de profesionales de esta área. En este escenario se analizan los ingresos y se fija una cuota, a la que se le hace seguimiento.

4. División de bienes hereditarios

A pesar de que existen los testamentos, que son escrituras de los difuntos sobre el destino de sus bienes materiales, no todos los individuos los dejan y ello puede resultar en una pugna entre los descendientes. 

Para entonces debe intervenir personal calificado que haga un avalúo y considere los métodos para repartir lo que corresponda a quien deba hacerlo. 

5. Custodia y tiempo con los menores

Los menores de edad con representantes separados deberían pasar tiempo con ambos padres para compartir con ellos. Pero hay veces en las que quienes pasan más tiempo con ellos no lo ven de la misma manera o no lo toman como un compromiso.

La respuesta ante esta situación debe ser la búsqueda de soluciones con ayuda de una persona ajena que sea garante de la justicia en la decisión. Normalmente se analizan las condiciones de cada caso, para procurar ser ejemplo de toma de decisiones en función del bienestar infantil.

La solución de conflictos
La solución de conflictos es posible a través de un buen proceso de mediación

Ejemplos de conciliación de conflictos en la vida cotidiana

6. Tareas grupales

Las actividades en equipo se convierten en tormentosas si los involucrados no llegan a acuerdos, pero en este caso también hay una salida. 

Si se trata de una tarea escolar, los profesores tienden a servir como conciliadores y a poner las pautas para que las cosas se hagan de la forma correcta, sin incurrir en desbalances de esfuerzos o provechos desproporcionados.

7. Situaciones de pareja

A pesar de que dicen que los problemas de pareja son de dos, a veces es necesario que intervenga un tercero si las cosas no tienen pronta solución.

Un terapeuta, psicólogo o consejero familiar puede servir en la mediación de estas situaciones conflictivas que, aunque son normales, no pueden sobrepasarse de ciertos límites. 

8. Madre- Hijo / Padre – Hijo

La convivencia no siempre es fácil y menos en tiempos de adolescencia. A veces algunos padres no se entienden con sus hijos y buscan a la pareja como conciliador del tema en cuestión. 

Es necesario saber hablar, escuchar, reconocer y asumir para preservar las relaciones familiares, y los profesionales también pueden guiar en ese camino, en el caso de que lo amerite.

9.  Desacuerdos vecinales

Estos pueden llegar a instancias legales, pero antes vale la pena contar con alguna persona calificada para llevar una óptica imparcial a la situación y orientar a las partes sobre una respuesta proporcionada.

10. Repartición de tareas

Las tareas del hogar son divididas conforme al equipo con el que se cuente. Para resolver los problemas que derivan de ello a veces debe intervenir una persona adicional que, con asertividad, dé luces de como arreglar la situación y buscar la conformidad de todos.

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